Loader
Grosglockner

Nuestro primer gran viaje cruzando fronteras.

Oops...
Slider with alias none not found.

Agosto del año 2014

 

Tres semanas para recorrer Austria y la parte norte-centro de Italia a lomos de nuestra Suzuki Intruder C800.

Algo más que una moto, nuestra primera oportunidad de devorar kilómetros atravesando países. No demasiados caballos pero un gran par-motor nos trasportaron, por primera vez, hasta la Cordillera de los Alpes.

Ruta a Austria

Tres semanas, dos personas, una moto… ¿sería posible llevar todo lo necesario? Debido a nuestra inexperiencia, el equipaje se llenó de “por si acasos” y con espacios poco aprovechados. ¡No sabíamos que había tutoriales de cómo doblar la ropa para minimizar el espacio! y… ¡sin arrugas! Pero nos aventuramos, con las alforjas a reventar de cosas que volvieron a Pamplona sin usarse.

Y así, cargados con más ilusión que equipaje comenzamos el trayecto acompañados de nuestro gran amigo Iker y su preciosa Triumph Tiger.

Atravesamos Francia con demasiado calor, necesitando parar más veces de las esperadas para refrescarnos. Mangueras, fuentes, lavabos, botellas…cualquier cosa que nos lanzase un poco de agua fresca.

Dos días de monótona autopista nos hicieron llegar a nuestro primer destino en Italia; Lazise, en el lago Di Garda. ¡Por fin dejábamos atrás las vías rápidas!

Lago Di Garda

Tres noches allí para visitar los alrededores del lago y subir el famoso Passo Stelvio (no olvidéis degustar su típico perrito caliente buceando en kétchup) y el Passo Di Gavia.

¡Qué aventura! Las estriberas de nuestra Custom rozaban en cada horquilla, asustando a más de uno a su paso. Ya en la cima, con orgullo, nos dimos cuenta de que nuestra pequeña era la única Custom en coronarlo.

Paso Stelvio

Paso Di Gavia

Al día siguiente avanzamos hasta la frontera con Austria. Poco antes, siguiendo con nuestros “por si acasos” decidimos comprar la Vignette (por un precio asequible y un tiempo mínimo de 9 días tendríamos la opción de utilizar vías rápidas). La verdad es que únicamente lo utilizamos en un pequeño trayecto por seguridad, las tormentas en los Alpes pueden llegar a impresionar.

Frontera

Nuevo destino; Obsteig, una población tirolesa. Visitamos los alrededores y disfrutamos de su cerveza con amigos y gente de la localidad.

Obsteig

Al día siguiente, despertador temprano para disfrutar de una gran jornada; la subida a la montaña más alta de Austria, el Grossglockner nos esperaba. Una carretera Alpina de 48 kilómetros con 36 curvas y vistas increíbles que te lleva a la cima.

Grosglockner

Grosglockner

Un asfalto preparado para el disfrute y varios servicios en el trayecto hacen que merezca la pena pagar por el acceso (27 euros para motos).

Grosglockner

Tras varios puertos de montaña con demasiado equipaje, nuestra “Intruder” comenzó a oler a barbacoa de aceite y goma. Aun así, solo nos quedaba continuar. Al día siguiente nos dirigimos a Admont, donde visitamos su espectacular biblioteca de cuento, un lugar lleno de magia. Aprovechamos la estancia para descubrir Hallstatt, denominado el pueblo más bonito de Austria. Una niebla espesa y lluvia nos impidieron disfrutar de sus vistas, por lo que decidimos conocer su famosa mina de sal (disfrutamos como niños en los toboganes subterráneos).

Nuestra siguiente parada antes de llegar a la capital fue el Campo de Concentración de Mauthausen. Emociones a flor de piel…este lugar no deja indiferente a nadie.

Tres noches en Viena donde cambiamos las dos ruedas por zapatillas, un poco de turismo en una gran ciudad. La vida en sus jardines, el cuidado por la naturaleza, su arquitectura imponente… pero sobre todo, no olvidaremos la visita a la “Casa de las mariposas” junto al Palacio de Cristal. ¡Un espectáculo para la vista!

Viena

Mariposario Viena

Comenzamos el recorrido de vuelta a casa cruzando de nuevo la frontera hasta llegar a Venecia. Una bonita ciudad con más de cien canales pero demasiados turistas. Para nosotros, que huimos de las multitudes, fue difícil encontrar su auténtica esencia.

Venecia

El siguiente objetivo fue Florencia, al que llegamos recorriendo la Toscana. A pesar de ser igualmente turística, la ciudad nos conquistó.

Nuestra previsión era visitar Pisa pero…el olor a barbacoa nos perseguía. Por miedo a una avería decimos dejarla atrás y continuar hacia Pamplona.

Florencia

A partir de aquí, de nuevo, dos días de autopista sin demasiados contratiempos excepto el agobiante calor y el cansancio acumulado. Para nosotros, las vías rápidas carecen de atractivo pero se hacen necesarias para avanzar en el menor tiempo posible, la rutina nos esperaba.

Un gran viaje que siempre recordaremos. Austria; sus cuidadas carreteras de montaña, establecimientos orientados al turismo en moto y gente hospitalaria con todo aquel que lleve un casco, lo convierten en un país indispensable para visitarlo sobre las dos ruedas.

Italia; con sus serpenteantes carreteras alpinas y sus campos de la Toscana consiguen que todo aquel que lo visita quiera volverlo a hacer. De hecho, hemos continuado disfrutando del país en futuros viajes.

En definitiva, seguimos enamorados de aquel primer gran viaje por Europa….5.940 kilómetros de emocionante aventura que siempre recordaremos con una sonrisa.

Instagram: https://www.instagram.com/sentidomotero/

Facebook: https://www.facebook.com/sentidomotero


2moteros
mesmoto.com@gmail.com

Apasionados de las motos y los viajes



Català CA English EN Français FR Deutsch DE Español ES