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Nordkapp

Rumbo a Cabo Norte. Capítulo 4

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Relato de Gemma @gesiisthebike

 

Crónica de un viaje de ida en moto a Cabo Norte. Capítulo 4

 

Algo m√°s de una semana despu√©s de la aver√≠a, al fin recog√≠ la moto y pude retomar la ruta. ¬°Qu√© ganas ten√≠a! Hab√≠a ‚Äúperdido‚ÄĚ bastante tiempo en Harstad y ten√≠a una cierta sensaci√≥n de prisa por llegar al norte pero, a la vez, no quer√≠a dejar de visitar Senja, otra isla un poco m√°s arriba de las Lofoten de la que tambi√©n me hab√≠an hablado por sus paisajes sensacionales.

Así que ese mismo día recorrí sus carreteras y, de nuevo, conecté con la esencia del viaje: otra noche acampando ante una puesta de sol infinita. 

Senja

Con la moto arreglada, de nuevo connecté con el viaje en Senja.

Al d√≠a siguiente acab√© de dar la vuelta a la isla y, al salir de ella, ya puse rumbo al norte. La √ļnica carretera por la que pod√≠a llegar de forma m√°s directa ten√≠a algunos tramos un poco aburridos, aunque los √ļltimos kil√≥metros antes de la ciudad de Alta volvieron a hacerme disfrutar del entorno, conduciendo por una carretera costera con inmensas monta√Īas nevadas al otro lado.

Finalmente hice noche en Skaidi, cuatro casas que no tienen nada que destacar pero d√≥nde ya se respiraba una cierta sensaci√≥n de estar llegando al final. La temperatura all√≠ ya era completamente diferente, el fr√≠o era notable. Adem√°s, de nuevo la moto me hab√≠a dado algunos problemas al arrancar durante ese d√≠a y present√≠a que en cualquier momento se pod√≠a parar de nuevo. As√≠ que opt√© por pasar la noche tranquilamente y, como siempre, dejar para la ma√Īana la toma de decisiones.

Y as√≠ lo hice. Mientras me tomaba el caf√© me di cuenta de que estaba a solo unas horas del Cabo Norte y no pod√≠a dejar de intentar llegar. El problema, seg√ļn parec√≠a, solo lo ten√≠a al arrancar.

A la moto le faltaba batería, aunque me temía que no era un simple problema de la batería sabiendo que unos días atrás había tenido problemas con el regulador. Empezaba a ganar fuerza la idea de una avería en el alternador. Igualmente, decidí intentarlo. Si conseguía arrancar el motor tras llenar el depósito, solo me quedarían algo más de 2 horas para llegar a la meta. Y, aunque costó, ¡la moto arrancó!

A partir de Olderfjord hay una √ļnica carretera que recorre paralela a la costa hasta el Cabo Norte. Es en ese punto cuando ya empec√© a cruzarme con muchos moteros m√°s, puesto que aqu√≠ se juntan tanto los que han subido por Noruega como los que vienen de Suecia y Finlandia. Y no solo moteros, sino tambi√©n muchos renos. ¬°Qu√© bonito es verlos andar a tu alrededor!

Y para los m√°s despistados, hay que tener en cuenta que despu√©s de este pueblo hay 100 kil√≥metros hasta la siguiente gasolinera, en Honningsvag. Esa carretera tambi√©n me dej√≥ un buen sabor de boca. Sin tener nada muy especial, saber que poco a poco me iba acercando al final de Noruega me dejaba una sensaci√≥n agradable. Adem√°s, cada vez se ve√≠a m√°s mar abierto y no paraba de preguntarme c√≥mo deb√≠a ser aquella carretera un d√≠a de mala mar…

Renos

Yendo al Cabo Norte, entre moteros y renos.

Poco a poco iba avanzando hasta que, tras un desvío, el paisaje se tornó más árido, el aire me ladeaba fuertemente y tenía pinta de que a los pocos kilómetros la carretera se acababa.

Y, efectivamente, la carretera me llev√≥ de morros a la entrada del complejo tur√≠stico del Cabo Norte, en el que por el m√≥dico precio de casi 30 ‚ā¨ puedes pasearte un rato para disfrutar del paisaje y sacarte la dichosa foto debajo en la bola del mundo (eso s√≠, siempre que no est√© nublado y que no hayan llegado de golpe 3 autocares de turistas que se mueven en bandada…).

¬°Victoria! ¬°Foto conseguida!

Nordkapp

Una vez disfrutado de ese momento, tocaba enfrentarse de nuevo a la realidad. Era hora de volver hacia el sur y sab√≠a que la moto podr√≠a no arrancar de nuevo. ¬ŅQu√© tal ser√≠a pedir una gr√ļa en el Cabo Norte? Cruc√© los dedos para no tener nunca respuesta a esa pregunta‚Ķ ¬°Y funcion√≥! As√≠ que conduje del tir√≥n, sin parar, hasta que ya no tuve m√°s opci√≥n que volver a repostar.

Desde ese punto hasta el final de mi viaje, la cr√≥nica ya no tiene m√°s inter√©s. Aunque no estaba en mis planes, al d√≠a siguiente no tuve m√°s remedio que dirigirme hacia Troms√ł, la √ļnica ciudad en el norte d√≥nde pod√≠a encontrar un concesionario BMW.

No es que solo conf√≠e en los concesionarios oficiales pero, viendo que tras haber pasado por tres talleres de motos ninguno me daba una respuesta satisfactoria, pens√© que ser√≠a la √ļnica soluci√≥n.

Durante ese trayecto, cada vez que paraba no podía arrancar la moto de nuevo. Pero gracias a la ayuda de tres personas diferentes que me ayudaron con pinzas, conseguí llegar al taller.

Desgraciadamente, el diagnóstico que me dieron el día siguiente fue demoledor: se confirmó que tenía que cambiar el alternador y, otra vez, tardarían entre una y dos semanas en conseguir uno nuevo.

A esas alturas de agosto y valorando los costes de la espera, acept√© la invitaci√≥n de mi seguro para que nos repatriaran, a m√≠ y a la moto. Yo llegu√© a casa en avi√≥n dos d√≠as m√°s tarde. Mi moto, un mes m√°s tarde, a√ļn est√° por llegar.

Mis peque√Īas conclusiones

A pesar de las aver√≠as y el final inesperado, el viaje a Noruega me encant√≥ y todo lo que me ocurri√≥ me lo tom√© como peque√Īas aventurillas. Es un pa√≠s muy f√°cil, tranquilo y acogedor. Es verdad que los precios son elevados y eso puede echarte atr√°s pero, bajo mi experiencia, sabiendo que vas a tener que subir un poco el presupuesto, puedes disfrutar del viaje sin comerte todos los ahorros.

Acampar por libre y hacer la compra en el supermercado van a ser tus mejores opciones low cost. 

Otra de las cosas que descubr√≠ es que en Noruega no abundan los talleres de motos, cosa que es f√°cilmente comprensible cuando te paras a pensar que la mitad del a√Īo el pa√≠s est√° cubierto de nieve. Vas a encontrar muchos talleres de motos de nieve, pero probablemente ninguno especializado en tu moto.

Así que, vista mi experiencia, creo que vale la pena llevar algunas piezas de repuesto, por si las moscas. No se trata de volverse loco pero no está de más informarte sobre las averías más habituales en tu moto y hacerte con algunos recambios. A lo mejor no te ahorras el precio de la reparación pero sí el tiempo de espera.

Por otro lado, queda claro que el Cabo Norte está muy, muy lejos. Solo de ida, desde Barcelona, hice más de 6.000 kilómetros. Y mi opinión después de haber llegado allí es que hay que tener tiempo suficiente para hacerlo, para poder disfrutar de Noruega con calma y no tener que hacer grandes tiradas por vías más rápidas.

Entiendo que hay mucha gente que dispone de pocos días para viajar en moto y que, entonces, hacer este viaje pasando por Suecia se convierte en una opción eficiente en cuanto a tiempo. Sin embargo, los paisajes no son, ni por asomo, comparables. Así que mi recomendación es que si no tenéis el tiempo suficiente, puede ser mucho más recomendable planear otro viaje diferente. Por ejemplo, el sur de Noruega es precioso y se merece un viaje por sí solo. 

Gemma (IG: @gesiisthebike)

 


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Apasionados de las motos y los viajes

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